¿Cuándo ir al cardiólogo? Señales de alerta y revisiones que no debes posponer
Muchas enfermedades del corazón avanzan sin dar molestias durante años. Saber qué síntomas vigilar y cuándo conviene una revisión permite detectarlas a tiempo, cuando el tratamiento es más sencillo.
Síntomas que indican que debes ver a un cardiólogo
Estos síntomas no siempre significan una enfermedad del corazón, pero sí ameritan una valoración, en especial si son nuevos, se repiten o aparecen con el esfuerzo.
Dolor o molestia en el pecho
Opresión, ardor o peso que aparece al caminar, subir escaleras o con emociones fuertes, y cede con el reposo.
Falta de aire
Cansarte con actividades que antes hacías sin problema, o tener que dormir con más almohadas para respirar mejor.
Palpitaciones
Sentir el corazón acelerado, irregular o "brincos" frecuentes, sobre todo si se acompañan de mareo.
Mareos o desmayos
Sensación de que te vas a desmayar o pérdida del conocimiento, especialmente durante el ejercicio.
Hinchazón de piernas
Tobillos o piernas hinchados al final del día, junto con aumento de peso rápido o cansancio.
Cansancio sin explicación
Fatiga persistente que limita tus actividades y no mejora con el descanso.
Aunque no tengas síntomas: factores de riesgo
La mayoría de los infartos ocurren en personas que no habían tenido molestias. Por eso conviene una revisión cardiológica si tienes uno o más de estos factores:
- Presión arterial alta, sobre todo si es difícil de controlar con medicamentos.
- Diabetes.
- Colesterol o triglicéridos altos.
- Tabaquismo, actual o reciente.
- Sobrepeso u obesidad y vida sedentaria.
- Antecedentes familiares de infarto o muerte súbita a edad temprana: padre o hermano antes de los 55 años, madre o hermana antes de los 65.
- Enfermedad renal crónica.
Otras situaciones en las que conviene una revisión
- A partir de los 40 años, como chequeo general, aunque te sientas bien.
- Antes de empezar ejercicio intenso, como correr un maratón o entrenamientos de alta intensidad, si tienes factores de riesgo o más de 40 años.
- Antes de una cirugía, cuando tu cirujano o anestesiólogo pide una valoración del corazón.
- Si te encontraron un soplo o un electrocardiograma alterado en otro estudio.
- Si ya tuviste un infarto, un stent o una cirugía de corazón, para tu seguimiento periódico.
¿Qué pasa en la consulta con el cardiólogo?
En la primera consulta se revisan con calma tus síntomas, antecedentes personales y familiares, y los medicamentos que tomas. Se hace una exploración física completa, incluida la toma de presión arterial, y un electrocardiograma.
Con esa información se decide si necesitas otros estudios, como análisis de laboratorio, ecocardiograma o prueba de esfuerzo, y se define un plan de tratamiento y seguimiento. Si tienes estudios previos, llévalos: ayudan a comparar y evitan repetir pruebas.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad debo hacerme mi primera revisión con el cardiólogo?
Si no tienes síntomas ni factores de riesgo, una buena referencia es una primera valoración alrededor de los 40 años. Si tienes presión alta, diabetes, colesterol alto, fumas o hay antecedentes de infarto temprano en tu familia, conviene hacerla antes.
¿Necesito que otro médico me envíe al cardiólogo?
No. Puedes agendar directamente una consulta de cardiología. Si tu aseguradora pide un pase, revisa las condiciones de tu póliza.
¿Qué estudios se hacen en la primera consulta?
En la consulta se hace una historia clínica completa, exploración física y un electrocardiograma. Según el caso, se indican otros estudios como análisis de laboratorio, ecocardiograma o prueba de esfuerzo.
¿Tienes alguno de estos síntomas o factores de riesgo?
Agenda una consulta de una hora en el Hospital Ángeles Universidad.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica.